
El espacio en que se encuentran las sombras de los angeles, tan sólo viendo hacia atras
sábado, enero 30, 2010
Tiempo de terror

domingo, diciembre 27, 2009
Felices Fiestas

viernes, diciembre 11, 2009
EL PROBLEMA GÓTICO
Dedicado a Luna Spktra.
En el cuadro de Edward Munch, "El vampiro", ¿qué vemos? ¿Un hombre andrógino o una mujer caballerosa?
Alguna vez me he preguntado si esa clase de subcultura existe. ¿Leerán algo para justificarse? ¿Sabrán que existen más personajes en Drácula que el mismo Drácula? ¿Se darán cuenta que "Entrevista con el vampiro" es más una novela filosófica sobre la muerte que una novela de caballeros vampíricos? ¿Sabrán acaso que Frankenstein es una novela naturalista? ¿Tendrán alguna idea sobre la colectividad del gótico literario, rescatando la idea del antiheroicismo de sus personajes? ¿Se darán cuenta que la vestimenta gótica actual es más inglesa que francesa, tomando como principio que lo gótico tuvo un apogeo extraordinario en Francia originalmente? ¿Tendrán alguna idea sobre quién era Erszebeth Bathory o Vlad Tepes, el empalador? ¿Se imaginarán que el vampirismo no sólo necesita de Bram Stóker, sino de E.T.A. Hoffmann? ¿Tendrán conciencia sobre el concepto original del gótico en las obras literarias? ¿Sabrán, quizás, diferenciar entre suicidio y parodia de la muerte? ¿Tendrán alguna idea sobre la pinta que se gastaba el señor Drácula en la novela de Stóker, siendo Bela Lugosi el original fundador de esa pinta en el cine, y no el personaje en sí?
Cáspita: tengo muchas dudas, yo no soy gótico, pero trato de escribir, y leo mucho de esta literatura. ¿Estaré relegado a ser un paria, sólo por el hecho de no vestirme como esos muchachos andróginos? La caballerosidad nació en las novelas históricas y realistas: desde el mismo Walter Scott, pasando por las tradiciones orales escandinavas e inglesas (Beowulf), hasta Fredric Brown; en el gótico Literario los villanos, monstruos y deidades eran salvajes: mataban sin asco a jovencitas rompiéndoles el cuello (Frankenstein), hacían beber su sangre a jovencitas virginales a la fuerza (Drácula), pisaban a niñas sin compasión (Dr. Jekill y Míster Hyde), eran patéticos antihéroes (Melmoth el Errabundo), eran cobardes (La ajorca de Oro), puritanos (Arcilla de Insmouth), creían en las mujeres como adornos diabólicos y estúpidos (El retrato de Dorian Gray), si eran niños, también podían ser desgraciados malhablados (Otra vuelta de Tuerca), eran hijos manipulados por sus madres (Psicosis), viejos "violadores" de vecinas inocentes (El bebé de Rosemary), drogadictos débiles (El vampiro, El horla), obsesivos nerviosos que se ponían a matar viejitos sin caballerosidad alguna (El corazón delator) e inmundos machistas (El castillo de Otranto, El sótano, y muchas, pero muchas novelas más)...
domingo, octubre 04, 2009
EL TERROR DE LA CLASE MEDIA
Pongamos ejemplos:
- Los héroes de las novelas Apocalipsis Z de Manuel Loureiro, Soy Leyenda de Richard Matheson, Déjame entrar de Jhon Ajvide Lindqvist y las sosas y empalagosas sagas vampíricas de Stephenie Meyer, son personas acomodadas.
- Los tipos que narran su camino hacia la locura, en los mitos de Cthulhu de Lovecraft, nunca hablan de la crisis, ni de que no comieron ese día, etc.
- Los personajes de los relatos de Clive Barker son de clase media, casi todos.
- Peter Straub no deja de recordar, en sus novelas, que los personajes principales trabajan y tienen auto, casa, piscina.
En fin, estaría realizando toda una larga lista, pero esta tarea ya la hice antes y no quiero volver a hacerla.
Ahora analicemos pues la temática:
La literatura de terror y la gótica no necesariamente deben apartarse del camino de la realidad: existen novelas y relatos impresionantes cercanos a la crisis: pero a la vez, cuando hablamos de crisis o leemos sobre crisis en novelas de terror, le hacemos caso más a la crisis que al fantasma que se asoma por la cortina roída... así es la crisis, es terrible, horrorosa, y sí: escribir terror también implica involucrar la realidad inmediata. A pesar de que la clase media ya tiene un espacio libre para preocuparse de esas cosas, a los pobres también les pasa peores cosas: recordemos el relato Lo prohibido de Clive Barker (el único relato suyo donde se mencionan a los pobres de verdad), El Exorcista de William Peter Blatty (pobre padre Karras, pobre madre de padre Karras: infeliz madre Mcneill), El perro rabioso de Horacio Quiroga (pobre enfermo), etc.
Hasta que no exista una novela de terror eficaz como El no nacido de David Shobin (no la película de mierda que hicieron con la tipa de Cloverfield) u otras obras que ahorita no se me vienen a la mente... comenzaré a creer que las novelas de terror son producto de escritorzuelos truchos que producen sin sentir alguna vez hambre...